
De antemano se que es difícil hablar de política en estos tiempos. Sobre todo con un ciberespacio mexicano tan polarizado. Entre 0 y 1 México se debate entre los liberales (0) y conservadores (1). Los dos se polarizan y polarizan la opinión. O acaso, será nuevamente una farsa más en la que los poderes quieran jalar agua a su molino, teniendo como escenario los medios de comunicación y las calles de la ciudad de México. La historicidad nos comprueba que los únicos que pierden y mueren son las clases más sencillas y menos letradas del país. Fox desde el pulpito radial y televisivo envía un mensaje fragmentado (por no decir mal editado) en donde solo envía largas frases y poca capacidad discursiva. Acaso es un defecto del Presidente no poder articular un interesante mensaje político o realmente así es planeado el envío del mensaje fragmentado e incoherente el cual cree confusión en las pequeñas cabecitas de los mexicanos, ingenuos y televisivos.
Acaso Fox tiene el mal de Keynes, tratando de observar al mundo y a la economía lejos de los hechos sociales e historicos y contemplandolo desde un nicho ideológico aburguesado y distante.
Yo creo que Fox dejó pasar un momento, de esos que a las naciones y a los hombres y mujeres se les presenta una vez en siglos. El momento ideal de cambiar el chip del mexica-individual al chip del mexicano-social e histórico. Renunció a un México de verdad y lo cambio por un México electrónico difuso y distante. Aunque ya no se le pudo interpelar el Presidente en la tribuna del congreso, (creo que Fox fué el más alegre de no haber podido subir a la tribuna, ya que la abucheada hubiera sido apoteótica), muchos lo interpelarán en medios electrónicos como, blogs, periódicos electrónicos, televisión, radio y cine.
Espero que no, pero al parecer el Presidente Fox inauguró y oficializó, para nuestra desgracia, el rito del presidente 100% electrónico. Ya no más contactos con el exterior, no más gente, no más gritos, no más baños de pueblo. Todo se arreglara en las lujosas, tecnificadas y amuralladas oficinas del poder. Y la única ventana en la cual saldrá a ver a la sociedad, será la de la televisión. La televisión (ya monopolizada en México) será el nuevo balcón presidencial. Interesante será pensar cómo se constituirá el nuevo el zócalo electrónico capitalino y nacional. No tengo duda se una opción será la red de Internet, en donde la sociedad abucheará o exaltará a los presidentes por venir. Será espacio en donde ilustrados y bárbaros intercambiaremos opiniones sobre quien sustente el poder. El primero de Septiembre Fox mandó al diablo a la institución presidencial. De pasada Obrador mandó al diablo a Fox, a la institución presidencial y fortalecío a la recien inagurada institución televisiva presidencial.
Abraham
Xbal, 03.Sep.06